Señales Batuta: Cuidado, Tu Cuerpo Habla

ORATORIA: HABLÁ CON TU CUERPO

 Oratoria es un arte.  El orador avezado sabe positivamente que al pararse frente a un público producirá cuatro tipos de impacto.  El éxito o fracaso de la disertación va a estar dado por la sumatoria de esos cuatro impactos.  El día en que tomé conciencia de esta realidad cambió mi vida como orador.  Esos cuatro impactos que veremos en futuros posts y tratamos en nuestros seminarios y cursos son: impacto VISUAL, impacto VERBAL, impacto DE CLARIDAD e impacto DE CONEXIÓN.   Todos son importantes.

En este post me quiero referir al primero de esos IMPACTOS, el visual: cómo me ven, cómo aparezco.  Los integrantes del público, en solo siete segundos, scanean al orador.  realizan una primera inspección sobre su higiene aparente, su vestuario y su acción, dada ésta por el movimiento, su lenguaje corporal y la expresión facial. Son siete segundos fatales que llevan al público a emitir su primer veredicto: “me gusta o no me gusta” este orador; sigo prestando atención o no.   Hemos comentado en otras publicaciones que cuando disertamos, el 10% llega a través de nuestras palabras, el 40% medante el l tono y el 50% restante a través de la acción, en la que prevalece nuestro lenguaje corporal.

Y es tan importante el lenguaje corporal, que hoy quiero compartir un video  sobre un debate entre George Bush (padre) y Bill Clinton durante la campaña presidencial en los Estados Unidos.  Tuvo lugar el 15 de octubre de 1992.Oratoria lenguaje corporal
Hablar en Público es un arte.   Tenés que dominarlo.  Evitá que te pase lo que le pasó a G. Bush cuando, luego de una pregunta, inconcientemente (?) miró su reloj.  Nuestro cuerpo emite en todo momento lo que en oratoria se denominan señales batuta.  la señal de Bush, en este caso, fue “¿cuánto falta?” o “¿qué hora es?”, “me quiero ir”.  Típico síndrome de nerviosismo.  Tratemos de evitar esas señales corporales negativas.  Se puede. Es cuestión de práctica.  Decía Quintiliano: “El poeta nace, el orador se hace”.  Demóstenes lo logró.   Vos también podés.

Hasta el próximo post.

Autor: Ricky Funes

Coach Internacional en Oratoria