Oratoria: Más Errores para Evitar

Otros Errores de los Oradores Mediocres

En el blog anterior dijimos que los oradores inexpertos no dominan el arte de contar historias para que la gente recuerde sus charlas; también comentamos que toda presentación es una venta y no saben cómo vender.  Finalmente mencionamos que muchos presentadores se muestran frente a su público como súperhombres.  Eso produce rechazo.

Hoy vamos a ver otros tres errores que, a la hora de enfrentar un público, debemos evitar.  Veamos lo que hacen los malos oradores:

4.- No muestran los pasos a seguir. Muchos discursos finalizan con apatía y un débil aplauso por parte de una aburrida audiencia. La causa de esto es siempre el orador. Antes de armar tu presentación deberías preguntarte “¿qué quiero que mi público piense, sienta o haga después de escuchar mi mensaje?”. Si los asistentes no tienen claro lo que deben pensar, sentir o hacer luego, significa que has fracasado como orador. Los oradores somos factores de cambio. En este libro te llevarás las herramientas necesarias para no solo hacerlos pensar, sentir o hacer, sino para provocar en ellos una excitación tal que no pueden esperar salir de la sala para poner en práctica las nuevas técnicas.

5.- Dan mensajes e información suelta e inconexa. Llamo a esto la cadena rota o eslabones sueltos. Al decir sueltos me refiero a mensajes que carecen de anclajes, por lo tanto, el público jamás recordará lo escuchado. Todos habrán perdido su tiempo, vos y ellos. Luego veremos cómo usar anclajes en cada punto de tu exposición para que tu discurso sea inolvidable y tu impacto se asemeje a un imán para que el público obtenga más oportunidades, clientes o ganancias, de acuerdo al propósito. Tu charla debe ser siempre pegajosa. No lo olvides.

6.- Sus exposiciones son una sumatoria de palabras, palabras y más palabras. Expresión de muchos oradores: “Tengo mucha parla, como decimos en Argentina, con eso me arreglo. Nadie me para y jamás me faltan palabras”. Error imperdonable, porque nuestro público debe “ver” lo que estamos diciendo en lugar de solo escuchar. Tenemos que hablar con imágenes, lenguaje visual, que está compuesto por palabras, tono y acción.

En nuestro próximo blog veremos otros yerros que debemos evitar.  Practicá las nuevas técnicas que expusimos hoy:  Cada charla finaliza con un paso o pasos a segir (como un llamado a la acción).  La información que sumministrás debe estar eslabonada y no suelta.  debemos usar anclajes.  Por último no olvides que tu charla no está formado solo por  palabras, sino por palabras, tono y acción.  La gente debe “ver” lo que estás diciendo.  Hasta el próximo post.  Ricky Funes

Autor: Ricky Funes

Coach Internacional en Oratoria